UN PAÍS DE RATONES GOBERNADO POR GATOS

UN  PAÍS DE  RATONES GOBERNADO POR  GATOS

 

Por Ernesto Partida Pedroza

 
Hubo una vez un país de ratones  en el que iban a votar cada seis  años. Y, curiosamente, siempre votaban por un gato  para  presidente. Y por supuesto, éste siempre hacía estragos en ellos.
 
La mayor parte de las veces votaban por un gato rojo, después se cansaron del rojo y empezaron a votar por un gato azul, después se presentaron gatos de diferentes colores como los amarillos, anaranjados, verdes, turquesas y morenos.
 
Pero,  todos ellos hacían lo  mismo, aprovecharse de los ratones. Por supuesto que, en los discursos electorales prometían todo. Pero, en cuanto llegaban al poder, se olvidaban.
 
Cansados  de tanto mal llegaron a elegir los ratones un gato rojo con manchas verdes, azules con manchas amarillas y anaranjados con amarillos. Pero,  nunca mejoró su suerte.
 
 El mal estaba que elegían siempre a un gato. A un corrupto, a un prepotente, o a un desgraciado egoísta.
 
Los gatos hacían las leyes que solo beneficiaban a los gatos y perjudicaban a los ratones,  por ejemplo, hicieron leyes en que las entradas a las ratoneras debían ser de tal  manera que entraran las patas  de los gatos, otra ley era que la velocidad con la que debían  correr  despacio de tal manera que los gatos los pudieran alcanzar.
 
Pero había una ley terrible y que prácticamente todos los ratones la aceptaron por mucho tiempo, a esta ley le llamaron el fuero, que consistía en que los gatos podían cometer cualquier delito sin que sufrieran las  consecuencias.
 
Esta ley que consistía en darse el permiso de cometer cualquier delito, los llevó  a  robar el dinero para construir sus grandes mansiones en el país como en el extranjero, amparados en la complicidad del presidente y de sus amigos en los puestos de poder para no sufrir por estos delitos.
 
Todos los gatos hablaban de justicia, de libertad e igualdad para los ratones, pero eso solo era en sus discursos, pero la realidad era otra.
 
El fuero alimentó la impunidad, la corrupción, y todo esto llevó a la sociedad a la pobreza y a la inseguridad.
 
El sistema educativo que impulsaron los gatos era para manipular a todos los ratones, se les enseñaba miles de datos que no les servía para nada en la vida y a obedecer a los gatos. Lo lograron por mucho tiempo.
 
Los gatos tenían también en sus manos el control de los medios de comunicación, estos hablaban de todo lo que tenía que ver con los gatos, se olvidaban deliberadamente de hablar de los ratones. Cuando hablaban de los ratones era para referirse  solo a las debilidades de es estos.
 
Paradójicamente, los periodistas que eran ratones, hablaban solo de los gatos a quienes empoderaban con el solo hecho de mencionarlos y con ello debilitaban a los de su propia especie.
 
Afortunadamente surgieron las redes sociales, mismas que los gatos no pudieron controlar y eso lo aprovecharon muy bien los ratones para difundir todos los mensajes de libertad, misma que no conocían los ratones.
 
En la redes hablaban de las habilidades que los ratones tenían que desarrollar para verdaderamente vivir la vida. Hablaban de las fortalezas y de las oportunidades que se  les presentaba.
 
Los ratones abundaban en las redes sociales con propuestas para realizar una educación diferente en donde se les enseñara a pensar, a imaginar, a crear, a jugar, a cooperar y a ser libres y felices.
 
Propusieron nuevos contenidos en los medios de comunicación de tal manera que empoderaran a los ratones y ya no a los gatos.
 
Al cabo de muchos años, un día apareció en el país de  ratones un ratoncito, extranjero. Y le habló claro: “Compañeros, Uds. eligen siempre mal. Eligen siempre a un gato. Elijan para presidente a un ratón de Uds.”.
 
Aquello fue tan nuevo que lo acusaron de delincuencia organizada, lo metieron en la cárcel   y ahí lo mataron misteriosamente.
 
Esto encendió el ánimo de todos los ratones y debido a ese asesinato surgieron muchos ratones haciendo campaña para generar el gran despertar de los ratones, ya que en ese entonces había muchos ratones que creían ciegamente en los gatos, a tal grado que los defendían.
 
Los ratones presentaron un proyecto de nación muy bien estructurado de tal manera que cada pueblo, cada estado pudiera hacer las adaptaciones necesarias de acuerdo a la vocación de cada pueblo.
 
Por supuesto, los ratones ganaron la elección del 2018 y desde entonces los ratones viven muy felices.
 
¿Quiénes son en México los gatos y quienes son los ratones? ¿Seguimos votando a los gatos?
 
 
Este es un cuento inspirado en el que escribió Thomas C. Douglas 
Publicado en Pensamientos y Creatividad.

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