LOS CUATRO VERBOS QUE DEBEN ENTENDER LOS LÍDERES

LOS CUATRO VERBOS QUE DEBEN ENTENDER LOS LÍDERES

Un mensaje dirigido a todos, no está dirigido a nadie.
El autor

Por Ernesto Partida Pedroza

Los cuatro verbos que deben entender perfectamente los líderes son las palabras atacar, defender, sentir y empoderar, de esto depende el éxito que quieran tener como líderes.
Cuando atacamos a alguien por una conducta indebida lo estamos haciendo culpable y al mismo tiempo les estamos concediendo el poder de victimizar a los otros y estamos victimizando a quien defiendo.
Cuando Gilberto Lozano ataca al gobernador de Nuevo León por incumplido y por corrupto lo está empoderando, le está reconociendo poder al gobernador y este  hará uso de todo lo necesario para defenderse, hará uso de los medios de comunicación para enviar sus mensajes y usará a todas las instituciones para el mismo fin, es difícil que los ciudadanos le puedan ganar, a menos que el pueblo entero se levante.
Cuando alguien se declara como una víctima y culpa a otro de su propia condición, está haciendo un reconocimiento del poder que el otro tiene sobre la víctima.
También está reconociendo que algo dejo de hacer para colocarse como una víctima y nos está diciendo que esta persona carece de poder, una mentira.
Si un ciudadano cumple con todas sus obligaciones va a poder gozar de todos sus derechos en forma automática.
Quien necesita ser defendido es porque no ha entendido cuáles son sus obligaciones y sus derechos.
La sanidad de las personas depende del equilibrio entre las obligaciones y los derechos de las personas.
Gilberto Lozano es el líder nacional del congreso ciudadano que tiene cientos de videos en YouTube en los que convoca a realizar una revolución pacífica.
Este personaje se emociona en esa lucha, usa todo tipo de palabras para hablar de los políticos corruptos.
No estoy tan seguro que logre emocionar a sus oyentes.
El uso de la emoción es muy importante, es lo que realmente mueve a la gente, porque la razón no mueve a nadie.
La razón tiene que ver con el saber y esto no necesariamente mueve a la gente.
La emoción tiene que ver con el sentir y esto es lo que puede mover a la gente.
El gran problema es que la educación que hemos tenido se nos ha prohibido el sentir, de esa manera se nos ha controlado. Nuestra educación está llena de: “tú debes sentir…” o “tú no debes sentir…”.
Gilberto Lozano es un personaje muy libre que es capaz de expresar sus propias emociones, pero no necesariamente es capaz de emocionar a sus distintos auditorios, no conecta con las emociones de sus oyentes.
¿Cómo conectar con las emociones de los oyentes?
Por supuesto que es válido hablar de lo que al orador siente con respecto a México, pero no necesariamente es lo mismo lo que sienten sus oyentes. Cada persona es única e irrepetible y por lo mismo sentimos algo diferente ante cualquier situación.
A Gilberto le puede molestar mucho la corrupción del presidente o del gobernador, eso no quiere decir que a las demás personas les debe molestar lo mismo, para otros pueden sentir más importante la inseguridad, para otros la pobreza, para otros más les puede molestar la drogadicción. No tenemos que experimentar lo mismo que los otros.
Un auténtico líder está obligado a conectarse con el verdadero sentir de las personas a las que pretende ayudar, que sienten, cuáles son sus aspiraciones, cuáles son sus problemas, cuáles son sus inquietudes, que les alegra, que les entristece, cuáles son sus debilidades, cuáles son sus fortalezas, etc.
Las preguntas y respuestas con respecto al sentir de las personas puede detonar el gran despertar de los mexicanos, por supuesto, el sentir debe estar en perfecta armonía con la razón.
Hay millones de mexicanos sumidos en la más profunda apatía. Ellos están perfectamente convencidos de que son víctimas de la mala suerte y de que no hay nadie ni nada que los pueda ayudar.
Es difícil trabajar con ellos. Tarde o temprano les llegará su tiempo.
Por fortuna no es el caso de todos, hay quienes necesitan solo un empujón y este consiste en las preguntas clave:
1.     ¿Eso es verdad?
2.     ¿Ese pensamiento me fortalece o me debilita?
3.     ¿Cómo puedo aprovechar esa experiencia para ser mejor?
4.     ¿Qué puedo dejar de hacer que causaría un impacto en mi vida?
5.     ¿Qué es lo que no quiero enfrentar?
Un líder que solo habla de sus propias razones y no toma en cuenta el sentir de la gente, es alguien que termina imponiendo lo que los otros deben saber y sentir y ese no es un líder, es un jefe.
En una ocasión Gilberto me dijo que tenía la inquietud de comunicarse con los jóvenes, porque hasta ese momento no lograba conectarse con ellos, aprovecho la oportunidad de comentar algo al respecto.
Los jóvenes de hoy están muy conectados con la tecnología y eso los hace sentir que los saben y lo puede todo. Ciertamente tienen mucha información que nosotros los adultos a su edad era imposible, pero eso no quiere decir que lo sepan todo. Lo que los adultos tenemos es experiencia que se adquiere con los años de vida.
Lo ideal es que cada generación tenga la humildad de aceptar lo que no sabe y esté dispuesta a aprender lo que le falta saber y de esa manera poder armonizar a todas las generaciones.
Para conectarse con los jóvenes no es con sermones que los vamos a cambiar,  a los jóvenes hay que desafiarlos  para crear las condiciones totalmente diferentes a las que nosotros los adultos creamos.
Más que instruir a los jóvenes, hay que escuchar lo que ellos tienen que decir y aportar  para vivir de la mejor manera.
Una pregunta básica que todos los adultos deberíamos hacerle a los jóvenes es:
 ¿Qué necesitas de mí?
Esa misma pregunta la pueden hacer los jóvenes a los adultos.
Ante esta pregunta surgirían muchas respuestas interesantes.
Esta pregunta nos puede ayudar a armonizarnos unos con otros.
 
Publicado en Despertar.

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