LAS DIFERENCIAS ENTRE UN POLÍTICO Y UN ESTADISTA

LAS DIFERENCIAS ENTRE UN POLÍTICO Y UN ESTADISTA

Por Ernesto Partida Pedroza

El año entrante tendremos la elección del nuevo presidente de la república, por lo general son los políticos los que aspiran a ocupar el puesto más importante del país. Los estadistas están ausentes entre los aspirantes, aquí algunas características que tienen unos y otros.
Un político habla de problemas. Un estadista habla de los grandes proyectos.
Un político ofrece dar lo que la gente pide y necesita. El estadista ofrece la ayuda efectiva para lograr que la población se valga por sí misma.
Un político negocia con los intereses creados. Un estadista se pone por arriba de los intereses creados y crea las condiciones para que todos ganen.
Un político se pelea con los otros políticos. Un estadista está ahí para construir una gran nación con la aportación de cada uno de los ciudadanos.
Un político se pone al nivel de los otros políticos. El estadista se coloca por arriba de todos y obtiene una mirada más amplia con lo que puede concebir los grandes proyectos.
Un político habla de la próxima elección. Un estadista habla de la próxima generación.
El político trabaja para obtener los beneficios al corto plazo. El estadista trabaja en función de los beneficios que se pueden obtener en el corto, mediano y largo plazo.
Un político divide a la población entre buenos y malos. Un estadista une a todo un pueblo en torno a un gran ideal.
Un político nos proporciona todos los elementos para sentirnos avergonzados de ser mexicanos. Un estadista nos proporciona todos los elementos que nos hablan de la grandeza, de las fortalezas, de las oportunidades, de la cultura de México y de todo lo que nos hace sentir orgullosos de ser mexicanos.
Un político actúa siempre y cuando tenga un cargo. Un estadista no depende del cargo que tenga para actuar, siempre está dispuesto a aportar de su experiencia y de su sabiduría.
Un político inaugura obras para recibir aplausos, toma muy en cuenta las encuestas, hace todo para alimentar su ego. Un estadista se anticipa al futuro y toma las medidas para que el pueblo pueda crear su propio bienestar.
Un político ofrece beneficios al pueblo para que vote por él, se rodea de mediocres, de oportunistas y timoratos, promete lo que es imposible cumplir. El estadista se atreve a pedir la aportación del pueblo para construir una gran nación, trasciende al espacio y al tiempo como un buen gobernante.
Un político es poseído por su ego. Un estadista tiene el control de su ego.
Un político genera miedo en la población. El estadista inspira a la gente para hacer su trabajo lo mejor posible para el beneficio de sí mismo y del país.
El político sigue la máxima de “divide y vencerás”. El estadista crea un ideal y  une a un pueblo para que entre todos luchen por él.
Un político persigue objetivos personales, pero disfrazados de aspiraciones para la colectividad. El estadista persigue objetivos para la sociedad y está dispuesto a sacrificar sus intereses personales.
Un político le apuesta a realizar las obras que se ven y que le ayudan a tener la aceptación en la población para perpetuarse en el poder. El estadista le apuesta a la educación, a la cultura y a la innovación tecnológica que le ayudará al pueblo a sobrevivir de la mejor manera, aunque no se vea en tiempo presente.
Un político trata a los demás por lo que son. Un estadista trata a los demás, no por lo que son, sino por lo que podrían y deberían ser.
Son muchos los aspirantes a ocupar la presidencia de la república, evalué usted si tienen la calidad de un estadista.
Este texto es parte de mi nuevo libro: QUEREMOS UN ESTADISTA EN LA PRESIDENCIA, que pronto estará a la venta.
Publicado en Organización.

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