¿COMO COMBATIR LA DELINCUENCIA CON INTELIGENCIA Y SIN BALAS?

*El gobierno solo ataca los efectos de la delincuencia

* Gobierno y sociedad hemos caído en una trampa

* La delincuencia y la autoestima

Por Ernesto Partida Pedroza

Son muchas las evidencias de lo inútil y desgastante que es luchar contra los grandes males de México.

Mucho se gasta en la lucha contra la inseguridad y son nulos los resultados.

Mucho se gasta en la lucha contra la pobreza y cada vez tenemos más pobres.

Los voceros del gobierno nos hablan de que el número de pobres ha disminuido, pero la metodología de esas mediciones merece ser analizadas para confirmar una u otra versión.

Mucho se gasta contra la corrupción y parece que nunca va a terminar este cáncer.

La lucha contra el narcotráfico ha cobrado muchas vidas y ha requerido de grandes sumas de dinero y no se vislumbra el fin de la guerra contra el narcotráfico.

En apariencia son millones de personas los que viven de la maldad, pero eso no es así, según un pensador  norteamericano solo son el 2% de la población  es mala y este porcentaje es el que influye sobre el 18 % a quienes mantienen sometidos y propensos a los accidentes y a las enfermedades.

El 80% de la población son personas de buena fe, pero por falta de información correcta se dejan influenciar por ese 20%.

Prácticamente toda la sociedad ha  caído en la trampa de luchar contra el mal a tal grado que tanto las personas e instituciones no hablan de otra cosa mas que  de los grandes males.

Tanto ha sido el daño  que ahora pensamos que los problemas son más grandes que nuestra capacidad para resolverlos.

Nuestra percepción es tan grande  que hemos construido un monstruo de dimensiones colosales contra el cual no existen los contrapesos adecuados,

Cada vez que hablamos  y pensamos en ese monstruo, le estamos dando poder y lo hacemos más grande e invencible y nosotros nos hacemos más pequeños.

Todas estas ideas se fortalecen en el imaginario colectivo mediante las doctrinas políticas y económicas que nos hablan del poder destructivo de las fuerzas ocultas que se han apoderado del mundo.

Hay infinidad de caricaturas que nos hablan del tema y que refuerzan estas ideas.

El conjunto de los medios de comunicación fortalecen con sus contenidos la idea de unos cuantos malvados que hacen todo para apoderarse del planeta.

Todo  esto ha contribuido a que la humanidad sienta la impotencia para hacer algo significativo por el mundo.

Toda la cultura y la educación tiene un diseño para lograr la mentalidad que tenemos casi todos.

Si hemos usado la educación y cultura para dormir a los pueblos, también la podemos usar para despertarlo.

Nuestra cultura está impregnada de miles de mentiras, mismas que nos hace dependientes y nos hace pensar que los problemas son más grandes que nuestra capacidad para resolverlos.

La historia nos ha demostrado el fracaso cuando se combate el mal.

La lucha a favor  de las causas nos garantiza mayores posibilidades de éxito que la lucha en contra.

La solución está en luchar  a favor de y no en contra de.

En lugar de luchar contra la pobreza, mejor luchemos por crear una cultura y una educación que fortalezca la riqueza por todos los medios.

El problema que más interesa a un gran sector de la sociedad y del gobierno es el problema de la inseguridad, que lamentablemente solo se han estado atacando sus efectos y nunca las verdaderas causas.

La manera en que se está enfrentado  ese problema se está llevando a la sociedad entera a un suicidio como sociedad, nos estamos destruyendo como sociedad y considero que debemos detener esa estrategia.

La forma de atenderlo es contemplando la verdadera causa, algo que parece nadie ver.

La causa última por la que los delincuentes cometen sus delitos es su baja autoestima, es la falta de respeto por sí mismo, es por la deficiente o nula educación que han recibido y para esto la cultura y educación que hemos generado como sociedad solo tenemos abandono, rechazo y represión.

Por supuesto que los delincuentes tienen su propia responsabilidad, pero su formación ha sido en la misma sociedad en la que nosotros nos encontramos y por los que nosotros los “buenos” no hemos tomado ninguna responsabilidad.

El tipo de sociedad que actualmente somos es el producto de los que hemos hecho, de lo que hemos dejado de hacer y del tipo de pensamientos que hemos generado, esto nos ha llevado a caer en muchas trampas de las que pensamos que no saldremos de ellas nunca.

Hay pensamientos que nos dicen que no ha llegado el hombre que pueda resolver el problema de la delincuencia, que nunca se terminará con el problema del narcotráfico, que Estados Unidos nunca nos va a permitir crecer, esta es la cruz que debemos cargar, el ser humano es malo por naturaleza, que los gobiernos son los únicos responsables de la delincuencia.

Todas estas ideas son falsas y son algunas de ellas las bases sobre las cuales se fundan las instituciones de justicia.

Mencionaba mas arriba que la baja autoestima está presente en los delincuentes, aquí me voy a arriesgar metiéndome en honduras, también las victimas tienen baja autoestima cuando son afectados.

Es posible que muchos de mis lectores protesten por atreverme a pensar que los asaltados o los muertos hayan tenido baja autoestima.

Quien afirme que se encontraba en una buena condición en el  momento de ser asaltado o secuestrado, es que realmente no ha experimentado el más alto nivel de desarrollo espiritual en el cual se puede tener un buen control de su cuerpo y de su entorno inmediato.

Hay un pasaje en el libro Los grandes iniciados en el que se habla de alguien que se interesaba para que Krisna fuera asesinado, para ello contrató a unos asesinos a sueldo.

Los mercenarios se encaminaron hacia donde estaba  Krisna y conforme se acercaban al lugar, estos empezaron a experimentar pavor y se retiraron del lugar con pánico.

Quien esto escribe está muy lejos de estar en esa condición, pero cree que eso es posible.

No conozco  a ninguna persona en México, pero se que existen, desgraciadamente este no es un tema ni de las instituciones de educación y cultura, ni tampoco de los medios de comunicación, pero es esencial para la propia supervivencia del ser humano.

Aquí tendría que hablar de una escala en la que todos nos ubicaríamos en algún punto, obviamente pondríamos a Krisna en el más alto nivel y al quien le sucede todo tipo de cosas negativas lo pondríamos en el más bajo nivel.

En al análisis final tendríamos que concluir que la mayor parte de los mexicanos nos encontramos en los más bajos niveles de esa escala, por eso permanecemos en los mas bajos niveles en cuanto a educación, en los niveles mas altos en cuanto a inseguridad, en corrupción, en pobreza a pesar de tener todos los recursos naturales para ser una gran potencia.

Volvamos al personaje en cuestión.

Esta experiencia nos la podríamos explicar desde diferentes puntos de vista y desde diferentes religiones.

Lo que podría decir de esta experiencia es que era una persona que tenía un profundo desarrollo espiritual a tal grado que pudo repeler de alguna forma a quienes le eran hostiles.

Podríamos decir que estaba bajo la presencia de Dios, que estaba totalmente en tiempo presente, que tenía presencia ética, que tenía una autoestima muy alta o que tenía un profundo magnetismo personal.

En pocas palabras,  podríamos decir que tenía un profundo desarrollo espiritual, algo que para nosotros los habitantes del siglo XXI nos es difícil entender porque desde pequeños se nos ha enseñado que  somos animales y que el espíritu no existe, entonces no podemos estudiar lo que no existe.

Creo que es posible que en México existan personajes con estas aptitudes, pero por desgracia no se les da espacio en los medios de comunicación, se prefiere mostrar los cuerpos de las personas descabezadas, las cifras de secuestrados, asesinados y de los ladrones.

Nunca se nos muestra las hazañas espirituales en las primeras páginas de los periódicos.

En general, la cultura y educación occidental niega la existencia del espíritu, pero afortunadamente hay muchas religiones y asociaciones que han difundido la existencia de algo más que el cuerpo y la mente que tiene una influencia sobre el ser humano.

Esto nos lleva a plantear la necesidad de desarrollar el aspecto interno de las personas, nunca es suficiente lo que hace el gobierno para asegurar el bienestar de la población, se requiere del esfuerzo de las personas para que el bienestar pueda ser completado.

Cuando hablamos del esfuerzo personal, me refiero al cuidado del cuerpo, de la mente y sobre todo,  lo que estamos obligados a hacer para del desarrollo espiritual.

Esta es el área más descuidada de las personas y la ausencia de ese cuidado es lo que tiene a la humanidad en el estado en que se encuentra.

Una conclusión a la que he llegado es que todo es cuestión de autoestima.

Uno se encontrará en muy buena condición económica, social y espiritual en la medida de que tengamos una alta autoestima. Nos encontraremos en una pésima condición económica si tenemos una baja autoestima.

Todo esto dependerá de  la perfecta combinación de los factores externos e internos favorables.

Por factores internos favorables, entendemos como la actitud correcta ante las situaciones que se nos presente en el medio ambiente. Se requiere la disposición por aprender las cosas nuevas que van apareciendo, se requiere de la disposición de ver el lado positivo a todos los acontecimientos que ocurren a nuestro alrededor. Se requiere del esfuerzo personal para salir adelante y hacerle frente a todos los problemas que se nos presentan.

Por factores externos queremos decir todo lo que los otros hacen para el beneficio nuestro o nuestro perjuicio.

Todo lo que hacen los gobiernos son los factores externos de las personas.

Una obligación de los gobernantes es el diseño de las políticas públicas que causen el beneficio de la población.

La obligación de las personas es conocerlas y hacer uso de ellas para causar su propio beneficio.

Ahí está el esfuerzo de las personas que tienen que realizar para ser beneficiarios de esas políticas públicas.

Las políticas públicas correctas deben corresponder a las necesidades reales de la población, de no ser así, es como se producen los problemas.

Es deseable que tanto los gobernantes como los gobernados tengan las actitudes correctas.

Nuestro actual sistema político mexicano está impregnado de políticas públicas incorrectas que solo causan infinidad de problemas y que adormecen a la población.

Entre los grandes problemas que nos causa es la dependencia, se nos hace pensar que nosotros no tenemos obligaciones, que todo lo debe hacer el gobierno.

No alcanzamos a darnos cuenta que el gobierno es el reflejo de nosotros mismos, que en el gobierno se plasma la mentalidad de nosotros los ciudadanos.

Quienes integran el gobierno se formaron en nuestra misma sociedad en que nos encontramos, luego entonces estamos obligados a formar mejores ciudadanos de tal manera que provoquemos las posibilidades para que lleguen los mejores a los puestos de gobierno.

Es tiempo de empezar a tomar la responsabilidad desde todas las trincheras en las que estamos inmersos, desde el padre de familia, desde el educador de nuestros hijos, desde el usuario de los medios de comunicación, desde el miembro del club social, desde el trabajador de la empresa para la cual trabajo, desde el ciudadano de un país, desde el ciudadano del mundo.

Son muchas las responsabilidades que tenemos para la construcción de una mejor sociedad y que por lo general son pocos los que trabajan contemplando más allá de sus beneficios personales.

En primer lugar tenemos la responsabilidad de la familia, esta institución ha dado un cambio enorme a tal grado que se encuentra en crisis, es indispensable hacer una revisión de esta institución para adecuarla a los nuevos tiempos y a las nuevas necesidades.

Las escuelas de todos los niveles deben también revisarse para elevar su calidad y crear en ellas a nuevo hombre y mujer que le den brillo a este país.

Necesitamos una educación que nos ayude a encontrarnos con nosotros mismos, que nos ayude a desarrollar todas nuestras potencialidades, que nos ayude a amarnos a nosotros mismos y solo así podremos amar a los demás y a todo lo que nos rodea.

Esto naturalmente nos llevará a elevar nuestra autoestima y nos llevará a adquirir un comportamiento ético y esto nos llevará a despertar nuestra creatividad con la que finalmente podremos construir nuestra felicidad.

No podemos darnos el lujo de permitir que los medios de comunicación nos proporcionen toda la basura informativa que a nadie edifica.

Tenemos el derecho y la obligación de exigir que nos proporcionen la información que requerimos para tomas las decisiones adecuadas que nos ayuden a crear el bienestar entre todos y para todos.

La función de los medios no la de informar por informar, sino la de provocar el entendimiento entre los gobernantes y los gobernados y entre los unos y los otros.

Este enunciado es más que suficiente para crear la transformación de los contenidos de todos los medios.

La tecnología en telecomunicaciones la debemos usar para comunicarnos entre todos y para articular los esfuerzos de unos y otros, no para dividirnos.

Es indispensable construir todas las políticas públicas para acompañar este proceso e ir dejando atrás todo aquello que solo contribuye a destruirnos los unos a los otros.

Por supuesto que por el bien de los mismos delincuentes y de la sociedad misma, se deben aislar a los presuntos delincuentes de hoy, pero debe ponerse especial cuidado en las generaciones que vienen atrás de nosotros que no han tenido la formación adecuada y que es tiempo de corregirlo desde ahora con las políticas públicas correctas.

Estas ideas necesariamente nos plantean un cambio profundo en las principales instituciones de nuestra sociedad actual.

Esto también nos lleva a darle un enfoque distinto a nuestras acciones.

En lugar de luchar en contra de la inseguridad, mejor luchemos por darles una educación de calidad a nuestros hijos de tal manera que no se sientan tentados para cometer un delito.

Mejor luchemos para que en todo el sistema educativo se desarrolle el sentido común  en las personas y que podamos crear las leyes entre todos para regirnos sobre ellas y podamos crear una buena convivencia entre todos los seres humanos.

Luchemos mejor para que en los medios de comunicación sin dejar de hablar de lo negativo, también se hable de lo positivo.  Que se hable de las responsabilidades que tenemos todos los ciudadanos con respecto a la inseguridad.

Luchar contra los grandes males tiene un alto costo económico y nulos resultados, en cambio, es más económico y pueden apreciarse resultados más rápidos si luchamos en Pro de las mejores causas.

Todo esto implica un cambio en la mentalidad en las personas y en las instituciones.

Pongo a su disposición otros ensayos complementarios, si me los solicita a mi correo, con gusto se los envío gratuitamente

¿Que es realmente el gobierno?

¿Sabías que si desaparecieran los delincuentes habría una crisis social y económica?

¿Vale la pena luchar contre el mal?

elsuenomexicano@yahoo.com.mx

abr 29, 2010Seguridad Creativa
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