LA RESPONSABILIDAD ES UNA GRAN GENERADORA DE PODER

El poder no se hereda, se aprende.

El autor

Por Ernesto Partida Pedroza

La mayor parte de los mexicanos venimos arrastrando una fuerte tradición de paternalismo, siempre ha habido alguien que nos ayuda a resolver nuestros problemas,  nos dicen, “no te preocupes yo te voy a resolver el problema”.

De lo que no nos damos cuenta es que ese alguien adquiere todo el poder que nosotros podríamos desarrollar y nos hace depender de su habilidad y  nos colocamos en nuestra zona de confort, de tal manera que si salen mal las cosas, tenemos a quien culpar de nuestra desgracia.

Esto pasa a nivel de familia, de la empresa y de los gobiernos.

A nivel familiar tenemos a los padres de familia que proveen de todo lo que “necesitamos”, nuestros padres hacen todo para que  no “suframos” y podamos  alcanzar el “éxito” en nuestras  vidas.

Nuestros  padres nos  piden  que solo nos  dediquemos  a estudiar y no nos  “distraigamos” de algún trabajo. Prefieren que salgamos bien preparados de la escuela y podamos  colocarnos en un buen trabajo.

De lo que no se dan cuenta nuestros  padres  es que la escuela solo les proporciona el 30% del conocimiento que se requiere para desempeñar un trabajo, el 70% restante se adquiere en la práctica, en la experiencia, en el enfrentamiento con los problemas de la vida real.

Cuando nuestros  padres retardan que nos  enfrentemos al trabajo, nos  están impidiendo que desarrollemos  el valor de la responsabilidad y conforme pase el tiempo, estamos impidiendo que aprendamos a realmente vivir la vida.

El mayor placer no esta en el saber, sino en el hacer. El solo saber te infla el ego.

En el hacer esta la satisfacción de sentirse útil para los demás.

Es bueno darle a los hijos lo que necesitan, pero no todo. Hay que darle a la oportunidad que se gane lo que les falta.

Ahí esta el aprendizaje de la lucha por la vida.

La responsabilidad es mejor antídoto contra la dependencia.

Quien adquiere el hábito de la responsabilidad, adquiere automáticamente el poder.

Si todos los empleados de todas las  empresas del país tuvieran un buen nivel de responsabilidad, el país marcharía viento en popa.

La realidad no es así porque no se nos ha cultivado el valor de la responsabilidad.

El hecho de que no exista responsabilidad en muchas personas no quiere decir que no exista en su código ético, lo que pasa es que ese código ha sido anulado o enterrado con la educación que hemos tenido en el hogar, en la escuela y con los medios de comunicación, siempre ha habido alguien que toma la responsabilidad por nosotros e impide que  la desarrollemos.

Tanto  tenemos esa responsabilidad en nuestro disco duro que a todos los gustaría disfrutar los beneficios de la responsabilidad, a todos nos gustaría recibir el reconocimiento por los que hacemos, a todos nos gustaría ganar más por los altos puestos que tenemos, a todos nos gustaría dejar huella para próximas generaciones, lo que pasa es que hemos sido bloqueados.

La ausencia de responsabilidad en una buena parte de la población nos ha llevado a que dependamos de una clase política que ha abusado del poder para aferrarse a él y ha tomado decisiones que bloquean por todos los medios para nosotros como pueblo adquiramos la responsabilidad de tomar decisiones.

Nuestros gobernantes se dicen en todo momento que son democráticos, pero han bloqueado la posibilidad de que haya candidaturas independientes, reelección de legisladores y otras reformas necesarias para que nosotros podamos tener más injerencia en las grandes decisiones.

Eso se debe a que nos hemos resignado a no tener poder, nos hemos resignado a padecer esta clase política debido a que nunca se nos enseño a ser responsables.

Por supuesto que hay gente muy responsable en el país, pero no es suficiente para hacer temblar a la clase política que actualmente nos “gobierna”.

Tenemos el caso del “Coahuilazo” en que se endeuda al estado con más 33mil millones de pesos por parte del Gobernador de Coahuila de ese entonces, la información se da a conocer antes de las elecciones y aun así el pueblo vota con el hermano del responsable de esa contratación de esa deuda, ha pasado el tiempo y el responsable de ese problema sigue tan campante como presidente del PRI, y todavía se dice ofendido.

(Al momento de enviar este articulo, ya renuncio Humberto Moreira)

Este incidente en cualquier otro pueblo del mundo, digno de respetarse a sí mismo,  haría que se movilizara el pueblo entero para sacar a patadas a este tipo de funcionarios rateros.

Esto nos habla, no tanto del problema de estos funcionarios, sino habla de nosotros mismos como pueblo que toleramos lo intolerable, nos dejamos  pisotear en lo más profundo de nosotros mismos: nuestra dignidad.

Hay una frase que opera en nuestro disco duro que dice: “Que regresen los ladrones y que se vayan los pendejos”, esa frase nos dibuja de cuerpo entero, nos coloca en nuestra zona de confort.

Mientras nosotros no nos hagamos responsables de cada uno de nuestros  actos, no va haber alguien que nos impulse a hacernos  responsables porque a esos les conviene nuestra irresponsabilidad, ellos le sacaran provecho para manipularnos.

Ya es la hora de despertar.

elsuenomexicano@yahoo.com.mx

abr 6, 2013Educación Creativa, news - - -
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